Vendimia 2026 en Vinos de Madrid: la más temprana de su historia y con buenas perspectivas de calidad
La vendimia 2026 de la D.O. Vinos de Madrid está siendo una de las más singulares de los últimos años. El calor, la falta de precipitaciones desde el mes de mayo y un ciclo vegetativo que ya venía adelantado han provocado que la recogida de la uva comenzara antes que nunca.
La campaña arrancó el 23 de julio en Bodega Marañones, convirtiéndose en la vendimia de inicio más temprano registrada por la Denominación de Origen. Una situación que se ha trasladado, con sus particularidades, a las cuatro subzonas de Vinos de Madrid: Arganda, San Martín de Valdeiglesias, Navalcarnero y El Molar.
Una vendimia marcada también por los incendios que afectaron a la Sierra Oeste precisamente desde ese mismo 23 de julio y que han tenido especial incidencia sobre la subzona de San Martín de Valdeiglesias.
A pesar de las dificultades, las primeras valoraciones que llegan desde bodegas y enólogos son positivas: menos rendimiento del esperado, pero una uva muy sana y buenas perspectivas para los vinos de la añada 2026.
El calor adelanta la vendimia en las cuatro subzonas de Vinos de Madrid
La precocidad de esta campaña comenzó a percibirse mucho antes de la vendimia. El ciclo de la vid ya presentaba un adelanto de entre una semana y diez días desde la brotación, una diferencia que terminó aumentando como consecuencia de las altas temperaturas.
Desde finales de mayo y durante junio, julio y agosto, las temperaturas se mantuvieron por encima de los valores habituales, acelerando la maduración de la uva.
El comportamiento de las precipitaciones también ha sido atípico. Después de las abundantes lluvias registradas durante enero y febrero y de algunas precipitaciones al comienzo de la primavera, desde mayo las lluvias han sido prácticamente inexistentes.
Variedades como el Albillo Real, cuya vendimia suele comenzar durante la primera semana de agosto, adelantaron su recogida. Este inicio temprano llegó a normalizarse incluso en la subzona de Arganda, donde tradicionalmente la vendimia comienza más tarde.
Menos rendimiento, pero una uva en excelente estado sanitario
Las condiciones meteorológicas también han tenido consecuencias sobre el rendimiento de los viñedos.
Las altas temperaturas y la falta de agua han dado lugar a bayas de menor tamaño de lo habitual, reduciendo finalmente unas previsiones de producción que inicialmente apuntaban a una cosecha alrededor de un 20 % superior.
A falta de cerrar las cifras definitivas, la previsión es que la producción de 2026 sea finalmente similar a la vendimia de 2025, cuando se recogieron 7.383.168 kilos de uva.
La contrapartida se encuentra en el excelente estado sanitario de la cosecha. La uva está llegando a las bodegas muy sana y sin enfermedades ni plagas reseñables.
Los principales parámetros de calidad se encuentran dentro de los valores habituales, con buen grado, niveles correctos de acidez y pH y una madurez fenólica aceptable. Entre las variedades que están mostrando mejores resultados se encuentran Albillo Real, Tempranillo, Malvar y Garnacha Tinta.
Buenas sensaciones en las bodegas madrileñas
Con la vendimia ya muy avanzada, las primeras impresiones de bodegas y enólogos son positivas tanto por la calidad de la uva que está entrando en las instalaciones como por la evolución de las fermentaciones.
Desde el Consejo Regulador, sin embargo, se mantiene la prudencia. Aunque el grado de maduración y las primeras valoraciones apuntan a que 2026 podría convertirse en una añada de muy buena calidad, todavía es pronto para realizar una valoración definitiva.
Será la evolución de los vinos y los posteriores controles organolépticos realizados durante la calificación de las diferentes partidas la que permita determinar definitivamente la calidad de la añada.
Las diferencias entre territorios también están presentes. San Martín de Valdeiglesias ha sufrido los efectos de los incendios y los daños ocasionados por la fauna salvaje, mientras que Arganda y El Molar mantienen buenas expectativas en términos de cantidad.
Desde la subzona de Arganda, Pedro Vega, de Bodega Vegaluna, en Chinchón, define esta vendimia como una campaña completamente extraordinaria. Después de más de dos décadas trabajando en el sector, es la primera ocasión en la que comienza a vendimiar en agosto. Pese al menor calibre y al ligero descenso del rendimiento, destaca el buen estado de la uva, la evolución favorable de las fermentaciones y las perspectivas de obtener buenos vinos.
Una vendimia marcada por los incendios de la Sierra Oeste
La fecha que marca el inicio de esta vendimia, el 23 de julio, coincide también con el comienzo de los incendios de la Sierra Oeste.
El fuego afectó especialmente a San Martín de Valdeiglesias, una subzona fundamental para la D.O. Vinos de Madrid, donde trabajan cerca de 1.000 viticultores y 15 bodegas y de la que procede aproximadamente el 20 % de la producción de la Denominación de Origen.
En una primera evaluación se contabilizaron alrededor de 626 hectáreas de viñedo afectadas, aproximadamente un 10 % de la superficie de la subzona, aunque algunos productores han señalado afecciones especialmente importantes en sus explotaciones.
Los incendios también volvieron a demostrar la importancia que tiene mantener la actividad agrícola en el territorio. Las parcelas de viñedo cultivadas actuaron en diferentes puntos como franjas de discontinuidad dentro de la masa forestal, contribuyendo a frenar el avance de las llamas.
500.000 euros en ayudas para el sector vitivinícola afectado
Para contribuir a la recuperación, la Comunidad de Madrid ha anunciado 500.000 euros en nuevas ayudas para el sector vitivinícola.
Las medidas contemplan ayudas de 2.500 euros para las bodegas por la pérdida de producción derivada de la merma de calidad de la uva y 1.500 euros por hectárea quemada para los viticultores. También se establecen 200 euros por hectárea para parcelas con daños laterales ocasionados por el calor del fuego y 250 euros por hectárea cuando la uva no haya podido vinificarse por afección del humo.
A estas medidas se suman el apoyo técnico para la reestructuración y plantación de nuevos viñedos a través de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV) y acciones específicas destinadas a promocionar la zona y reforzar el enoturismo.
«Las viñas en producción frenaron el fuego. Ahora te toca a ti»
En paralelo a estas medidas, la D.O. Vinos de Madrid y la Comunidad de Madrid han impulsado una campaña para transformar la solidaridad mostrada tras los incendios en apoyo directo y duradero al territorio.
Bajo el lema «Las viñas en producción frenaron el fuego. Ahora te toca a ti», la iniciativa gira alrededor de tres objetivos: reconocer la función protectora del viñedo, fomentar el consumo de Vinos de Madrid y promover el enoturismo como herramienta para contribuir a la recuperación económica de la Sierra Oeste.
Comprar o regalar Vinos de Madrid, visitar las bodegas, participar en una cata, comer en los restaurantes de la comarca o alojarse en la zona son algunas de las formas de contribuir a mantener la actividad de un territorio que ahora necesita especialmente nuestro apoyo.
La añada 2026 avanza con buenas perspectivas
La vendimia más temprana de la historia de la D.O. Vinos de Madrid llega así a su recta final marcada por circunstancias excepcionales.
Ha sido una campaña condicionada por el calor y la sequía, con menos rendimiento del que se esperaba inicialmente y con las consecuencias de los incendios todavía muy presentes en la Sierra Oeste. Pero también ha dejado una uva en un excelente estado sanitario y unas primeras sensaciones positivas en las bodegas.
La prudencia debe acompañar cualquier valoración hasta conocer la evolución definitiva de los vinos. Por el momento, la D.O. Vinos de Madrid afronta los próximos meses con buenas perspectivas para la añada 2026 y con todo el sector volcado en seguir apoyando la recuperación de la Sierra Oeste.
